Prólogo
Una expedición hacia el interior de ti mismo. «Quien tiene algo por qué vivir, es capaz de soportar cualquier cómo» Frederich Nietzsche por Antonio Rosique
Siéntete afortunado o afortunada. Estás a punto de embarcarte en una expedición que cambiará tu vida. Tienes ante ti un libro poderoso, un relato que te provocará, un testimonio que te dará esperanza. Después de leer esta historia no volverás a ser la misma persona, no podrás ver la vida igual.
Yo ya he emprendido este viaje siguiendo las memorias de Elsa, las huellas que esta exploradora extraordinaria ha ido dejando para nosotros. Te aseguro que en estas páginas escucharás como se estremece la tierra; aquí, entre estas líneas, habitan el espíritu de la montaña y la sabiduría de la naturaleza.
El 5 de mayo de 1999, Elsa se convirtió en la primera latinoamericana –indiscutible– en alcanzar la cumbre del Monte Everest (8848 mts), la montaña más alta del mundo. Aquel ascenso glorioso fue el resultado de una existencia marcada por la sed perenne de retos y aventuras, una búsqueda permanente de nuevas respuestas.
Atleta de alto rendimiento, alpinista, empresaria, exploradora, innovadora, creativa, escritora, conferencista, activista, líder, madre de dos hijos, sobreviviente, Elsa se ha empeñado a lo largo de su vida por habitar este mundo de forma plena y significativa.
La montaña, tu montaña personal, ahí está, esperándote. Te invito a que cambies de página, escuches la voz de Elsa, y des ese primer paso. No te arrepentirás.
Antonio Rosique
Twitter: @Antonio_Rosique · antoniorosique.com
Introducción
Desde que regresé de mi último ascenso al Everest, en el que alcancé la cumbre, surgió la idea de escribir este libro y el paso del tiempo me ha dejado varias lecciones, una de ellas, es el no estancarme en el porqué de las cosas. Los budistas tienen una firme creencia que comparto con ellos: toda causa tiene una consecuencia.
Todas las experiencias de vida que tuve después de mi ascenso son las que me han permitido despertar áreas dormidas en mi ser. Experiencias que quiero compartir porque me parece importante formar parte de un mundo sano, mental y espiritualmente.
Triunfar al Extremo es un espacio en el que quiero compartir la grandiosa experiencia de llegar al punto más alto del planeta y a otras montañas de vida, desde donde se puede tener un panorama más amplio, ver diferentes direcciones y miles de montañas. Las montañas, para mí son oportunidades, son mis retos, son mi vida.
El título de esta obra lleva ese nombre porque para mí el triunfo extremo significa estar viva después de tantas veces que estuve cerca de no regresar, sobre todo en situaciones o montañas que yo no elegí.
Para ascender cualquier montaña es necesario tener decisión, una vez que la tenemos existen diferentes caminos, que te invito a analizar:
- La ruta directa. ¿Cuál es el tipo de mentalidad que me permite llegar directo a la cumbre? ¿Qué factores influyen para tener esa mentalidad?
- La ruta de la incertidumbre. La vida en sí está llena de cambios. ¿Cuáles son las avalanchas de mi vida? ¿Cuánto peso le doy a los factores externos?
- La ruta de la indecisión. Se vale decir NO QUIERO. ¿Qué es lo que realmente quiero? ¿Qué me aportará esta meta?
Capítulo 1 · Montaña de decisión
Mi inicio. No lo recuerdo, aunque lo intuyo, aquel momento de mi primera decisión: cuando resolví soltar el asidero y lanzarme a la aventura de caminar, sin importar los tropiezos y las caídas, el objetivo era explorar, sentir la libertad de movimiento y comenzar una travesía en la vida, que me ha dado grandes recompensas.
Carlos Carsolio, quien fue mi primer maestro en la escalada, y posteriormente mi compañero en casi todas las aventuras en la montaña y mi esposo, me contaba asombrosos relatos de sus diversas excursiones que me llenaron de intriga. La primera vez que toqué una pared fue en El Chico en Pachuca, el entorno del lugar hacía mágico cada instante.
Cuando la cuerda terminó su viaje de ascenso por fin llegaba mi turno, aún recuerdo muy vívidamente ese momento: mis ojos encontraban un asidero, mi mano lo alcanzaba, instintivamente volteé hacia el otro lado buscando otra presa para mi otra mano y mis pies fueron subiendo.
En ese momento me atravesó una claridad nítida: yo quería escalar paredes. Quedé maravillada ante la sensación de poder llevar mi cuerpo a donde mi mente quería, y de la forma en que me proponía, y además con un maravilloso regalo: la cumbre.
Todos atravesamos diariamente por momentos de decisiones en nuestro ascenso por la vida. Estas decisiones son más firmes y sencillas de tomar cuando estamos convencidos de lo que somos y de lo que queremos. Y todo comienza con un sueño.
Si algún día estás al borde de un abismo con incertidumbre por saltar y llegar a la seguridad de la otra orilla. ¡Decídete!, sólo te toma un instante, la satisfacción posterior perdura infinitamente.
Reflexiona acerca de la determinación con la que realizas tus ascensos:
- ¿Qué te detiene a luchar por lo que te has propuesto?
- ¿A quién le das el poder de cuestionar tus capacidades?
- ¿Qué te limita a ir detrás de tus sueños?
- ¿Cómo puedes convertir lo que te dices a ti mismo en tu aliado?


